1 January 1970
Los Miradores más espectaculares de Tenerife: 12 vistas imprescindibles
Tenerife es una isla que se contempla mejor desde las alturas. Sus escarpadas laderas, valles vertiginosos y la majestuosa presencia del Teide conforman un escenario que parece diseñado para admirarse desde miradores privilegiados. Desde los acantilados que caen al Atlántico hasta los mares de nubes que abrazan las cumbres volcánicas, cada punto de observación revela una faceta diferente de esta isla canaria. En esta guía te llevamos por los miradores más espectaculares de Tenerife, esos rincones donde el tiempo se detiene y la cámara no para de disparar. Prepárate para descubrir panorámicas que van desde la costa norte con sus plataneras hasta los imponentes Acantilados de Los Gigantes, pasando por el corazón volcánico del Parque Nacional del Teide. Cálzate las botas de siete leguas y mantén bien abiertos los ojos.
Mirador de Archipenque
La postal perfecta de Los Gigantes
Considerado uno de los mejores miradores de Tenerife, el Mirador de Archipenque ofrece unas vistas preciosas de los imponentes Acantilados de Los Gigantes, además de toda la zona costera de Puerto de Santiago con la isla de La Gomera de fondo. Ubicado en la carretera TF-454, es accesible tanto en coche como a pie si te encuentras haciendo turismo por la localidad. Los acantilados caen verticalmente más de 600 metros hasta el mar, creando una estampa inolvidable. Cerca encontrarás opciones gastronómicas como Casa Edu, conocida por sus platos de carnes y pescados con excelente relación calidad-precio.
Tip: Visítalo al atardecer cuando el sol tiñe los acantilados de tonos dorados y naranjas.
Mirador de Humboldt
El balcón del Valle de La Orotava
Ubicado entre La Orotava y Puerto de la Cruz, el Mirador de Humboldt ofrece una vista privilegiada del espectacular Valle de La Orotava, con sus extensiones de cultivos de plataneras descendiendo hacia el mar y el majestuoso Teide coronando el horizonte en días despejados. Este mirador recibe su nombre del famoso naturalista alemán Alexander von Humboldt, quien quedó fascinado por estas vistas durante su visita a la isla. Cuenta con zona de aparcamiento amplia y acceso muy sencillo, convirtiéndolo en una parada obligatoria para quienes recorren el norte de Tenerife en coche.
Tip: Combina la visita con un paseo por La Orotava y compra gofio de mezcla en el molino La Máquina.
Mirador de Chipeque
Donde el Teide emerge sobre las nubes
Situado en una zona elevada de las cumbres del norte, el Mirador de Chipeque ofrece una de las mejores panorámicas del Teide y del famoso mar de nubes que caracteriza a Tenerife. También conocido como Mirador de Cumbres del Norte, desde aquí puedes contemplar el fresco verdor del Valle de La Orotava y, con suerte, ver cómo las nubes se deslizan bajo tus pies creando un espectáculo natural único. El acceso en coche es cómodo y suele ser un punto estratégico para fotógrafos que buscan capturar la magia del amanecer o el atardecer.
Tip: Madruga para llegar antes del amanecer y capturar el Teide emergiendo del mar de nubes.
Mirador Cruz de Hilda
El aperitivo antes de Masca
En el sector de Buenavista del Norte, el Mirador Cruz de Hilda es el preludio perfecto antes de adentrarse en el mítico caserío de Masca. Este rincón menos conocido ofrece vistas espectaculares del macizo de Teno y los barrancos que caracterizan esta zona salvaje de la isla. Lo mejor es que el aperitivo puede ser tanto paisajístico como gastronómico, ya que cuenta con un bar-restaurante donde reponer fuerzas. Es el punto ideal para prepararse antes de emprender el exigente pero gratificante sendero del Barranco de Masca.
Tip: Para en el bar-restaurante y disfruta de un vino canario mientras contemplas las vistas.
Mirador de La Tarta
Las capas de la historia volcánica
Perfecto para entender la historia geológica de Tenerife, el Mirador de La Tarta permite observar claramente las distintas capas volcánicas del terreno, como si de un pastel de chocolate se tratase. Cada estrato representa miles de años de actividad volcánica, creando un libro abierto de la formación de la isla. Es una parada muy recomendable si te interesa la geología volcánica de Tenerife y los paisajes del Parque Nacional del Teide. El acceso es sencillo por carretera y cuenta con área de aparcamiento.
Tip: Lleva unos prismáticos para apreciar mejor los detalles de las capas volcánicas.
Mirador de Cruz del Carmen
Ventana a la laurisilva de Anaga
Adentrándote en el bosque de laurisilva del Parque Rural de Anaga encontrarás este mirador que regala una estupenda panorámica de la Vega Lagunera y los montes circundantes. El contraste entre el verde intenso del bosque milenario y las vistas hacia La Laguna es sobrecogedor. Este ecosistema de laurisilva es un vestigio de los bosques que cubrían el Mediterráneo hace millones de años, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. El mirador cuenta con un centro de visitantes donde obtener información sobre las rutas de senderismo de la zona.
Tip: Aprovecha para hacer alguna de las rutas de senderismo que parten desde este punto.
Mirador de Jardina
Donde comienza el monteverde
Ubicado justo al comienzo del Parque Rural de Anaga, donde comienza el monteverde, el Mirador de Jardina te ofrece unas atractivas vistas de la ciudad de La Laguna. En días despejados la panorámica se extiende hasta el Teide, creando un contraste espectacular entre la zona urbana, el verde del parque y la cumbre nevada. Es el punto perfecto para comenzar o terminar una ruta por Anaga, marcando la transición entre la ciudad y la naturaleza más salvaje del noreste de Tenerife.
Tip: Visítalo en días claros para ver La Laguna y el Teide en la misma panorámica.
Mirador del Bailadero
Entre Taganana y las nubes
En pleno corazón del Parque Rural de Anaga, el Mirador del Bailadero marca un punto estratégico en la ruta hacia Taganana. Las vistas desde aquí abarcan la cara más salvaje de Tenerife, con montañas escarpadas cubiertas de vegetación que descienden hacia el Atlántico. El nombre evoca antiguas leyendas de aquelarres y brujas que supuestamente se reunían en este lugar. Continuando la carretera llegarás a Taganana y a playas como Benijo, donde varios restaurantes a pie de mar invitan a tomarse un vino disfrutando del entorno.
Tip: Continúa hasta las playas de Benijo y come pescado fresco en los restaurantes costeros.
Mirador de El Guincho
Garachico y el Roque desde las alturas
Desde este emplazamiento privilegiado, mirando a la izquierda verás una amplia panorámica de Garachico y su abrupta costa, con el semblante característico del Roque dominando el paisaje marino. El pueblo de Garachico, parcialmente destruido por una erupción volcánica en 1706, se extiende a tus pies con su casco histórico y sus famosas piscinas naturales. El mirador ofrece uno de los mejores encuadres para fotografiar la costa norte de Tenerife, especialmente impresionante cuando el mar embravecido choca contra las rocas volcánicas.
Tip: Baja después a Garachico para bañarte en las piscinas naturales de El Caletón.
Mirador de El Lance
Vistas con café y terraza
Lo encontrarás en la carretera que baja de Icod el Alto a Los Realejos, y cuenta con servicios como cafetería y terraza para que hagas un merecido descanso mientras contemplas las vistas. Este mirador combina perfectamente la observación paisajística con el placer gastronómico, permitiéndote disfrutar de un buen café canario o una comida mientras admiras el valle que se extiende hacia el mar. Es una parada ideal para quienes recorren la zona norte sin prisas, disfrutando del ritmo pausado de la isla.
Tip: Pide un barraquito, el café tradicional canario con leche condensada y licor.
Roques de García
El corazón volcánico de Canarias
Dentro del Parque Nacional del Teide, los Roques de García ofrecen uno de los paisajes más fotografiados de Canarias. El Roque Cinchado, también conocido como el Dedo de Dios, se alza majestuoso frente al Teide en una composición que ha dado la vuelta al mundo. Los Llanos de Ucanca se extienden a sus pies creando un escenario lunar que no encontrarás en ningún otro lugar de Europa. El centro de visitantes cercano cuenta con un pequeño museo gratuito donde aprender sobre la geología volcánica de la zona.
Tip: Haz el sendero circular de los Roques de García al amanecer para evitar multitudes.
Mirador de Chivisaya
Cultivos e invernaderos bajo tus pies
Desde el Mirador de Chivisaya podrás contemplar el extenso Valle de Güímar, con vistas a todas sus zonas de cultivo e invernaderos que descienden hacia el mar. Este espectacular paisaje agrícola muestra la importancia histórica de la agricultura en Tenerife, con sus característicos bancales que aprovechan cada metro de terreno fértil. El contraste entre el verde de los cultivos, el azul del Atlántico y las montañas circundantes crea una postal única del sur de la isla, alejada de las rutas turísticas más concurridas.
Tip: Combina la visita con una parada en las Pirámides de Güímar para completar el día.
Tenerife guarda en sus miradores algunos de los secretos mejor guardados del Atlántico. Cada parada es una invitación a contemplar la naturaleza volcánica en su máxima expresión, desde valles frondosos hasta costas dramáticas. Te recomendamos dedicar varios días a recorrer estos puntos panorámicos, combinando las visitas con paradas gastronómicas en los restaurantes cercanos. Madruga para los amaneceres en el Teide, quédate hasta el atardecer en Los Gigantes y déjate sorprender por el mar de nubes en Chipeque. Tenerife te espera con los brazos abiertos y las mejores vistas del archipiélago canario.